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La importancia de retirar las algas para que el Berberecho de Noia crezca

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Con el objetivo de cuidar el crecimiento del berberecho de Noia, durante las últimas semanas se han realizado trabajos de limpieza de algas en los bancos marisqueros de Noia. Una labor fundamental para conservar el equilibrio de los arenales y favorecer el desarrollo del marisco.

Las algas forman parte de manera natural del ecosistema de la ría y desempeñan una función importante en el medio marino. Sin embargo, cuando se acumulan en exceso sobre los bancos marisqueros pueden alterar las condiciones del fondo y dificultar el crecimiento de especies como el berberecho.

¿Por qué es necesario retirar el exceso de algas?

El berberecho vive enterrado a poca profundidad en la arena y necesita unas condiciones adecuadas de agua, oxígeno y sustrato para crecer. Cuando grandes cantidades de algas se depositan sobre los arenales, pueden llegar a formar una capa que cubre el fondo e impide la correcta circulación del agua.

Retirar el exceso de algas no es únicamente una cuestión de limpieza: es una actuación vital para proteger el hábitat en el que crece el berberecho. 

Estos son los principales problemas que pueden causar las algas acumuladas: 

  • Falta de oxígeno (hipoxia): La descomposición de grandes cantidades de algas gasta el oxígeno disuelto en el agua y en la arena.
  • Bloqueo físico: Una alfombra espesa de vegetación impide que el marisco enterrado saque sus sifones para filtrar y comer.
  • Toxicidad por sedimentos: El estancamiento genera gases tóxicos en el sedimento que enferman y matan a los moluscos jóvenes y adultos

Por tanto, si la acumulación es muy intensa o permanece durante demasiado tiempo, el berberecho puede tener mayores dificultades para alimentarse, respirar y desarrollarse. En los casos más graves, la falta de oxígeno puede llegar a provocar la asfixia de los ejemplares y afectar a la productividad de los bancos marisqueros.

Un trabajo esencial en los bancos marisqueros

Las labores realizadas estos días permiten despejar las zonas de producción y mejorar las condiciones del fondo. Al retirar las acumulaciones excesivas se favorece la circulación del agua, la oxigenación del sustrato y el mantenimiento de un entorno más adecuado para el crecimiento del marisco.

Estos trabajos requieren esfuerzo, conocimiento del terreno y una vigilancia constante de la evolución de los bancos. Las condiciones de la ría cambian a lo largo del año como consecuencia de las mareas, las corrientes, la temperatura, las lluvias y otros factores naturales. Por ello, el cuidado de los arenales no se limita a una única actuación, sino que forma parte de una gestión continuada.

Los miembros de la OPP-95 Noia y los mariscadores conocen de primera mano cada zona de producción y pueden detectar cuándo la presencia de algas comienza a representar un problema. Ese conocimiento permite actuar en los lugares donde resulta más necesario y proteger los recursos de la ría.

Cuidar el entorno en el que nace la calidad

La calidad del Berberecho de Noia no depende únicamente del momento de su extracción. Comienza mucho antes, con el cuidado del espacio natural en el que nace y se desarrolla.

La limpieza de algas se suma a otras actuaciones esenciales, como la preparación y oxigenación del terreno, el aporte de concha, la siembra de semilla o el seguimiento de los bancos marisqueros. Todas ellas persiguen un mismo objetivo: mantener los arenales en las mejores condiciones posibles y favorecer la regeneración de los recursos.

Esta atención constante al medio forma parte de un modelo de marisqueo vinculado al territorio y basado en el conocimiento acumulado durante generaciones. Un trabajo que combina experiencia, gestión responsable y respeto por los ritmos naturales de la ría.

Proteger la ría es cuidar su entorno

El cuidado de los bancos marisqueros también tiene una dimensión social y económica. La ría de Muros Noia proporciona trabajo y sustento a numerosas familias y constituye una parte esencial de la identidad de la comarca.

Mantener los arenales productivos ayuda a preservar la actividad marisquera, garantizar su continuidad y proteger una forma de vida profundamente ligada al mar. Cada labor de limpieza, acondicionamiento o seguimiento contribuye a construir el futuro de un sector que depende directamente de la salud del ecosistema.

Por eso, cuando se retiran las algas acumuladas no solo se está limpiando un banco marisquero. Se está protegiendo el lugar en el que crece el berberecho, apoyando el trabajo de quienes viven de la ría y cuidando un patrimonio natural y productivo que pertenece a toda la comarca.

Porque cuidar los arenales es proteger el presente y el mañana de nuestra ría.