Esta semana se llevó a cabo una acción clave en la Ría de Noia para su recuperación y sostenibilidad: se plantaron 700.000 ejemplares de almeja japónica de 14 mm en la zona intermareal de Cuncheiro. El objetivo es reforzar la capacidad productiva de los criaderos de moluscos y mejorar el equilibrio del ecosistema marino.
Esta acción se enmarca en un contexto particularmente complejo para el sector, caracterizado por una elevada mortalidad de berberechos y otras especies debido a la disminución de la salinidad provocada por las intensas lluvias de los últimos meses. Esta situación obligó a tomar una decisión clave: no reabrir la campaña de recolección de mariscos para favorecer la regeneración natural de los bancos.
En este escenario, la sostenibilidad y la trazabilidad se convierten en elementos fundamentales para garantizar el futuro de la actividad marisquera.
El criadero de la OPP95, garantía de trazabilidad
La semilla utilizada procede del criadero gestionado por la OPP95 de Noia, integrado en el PPYC 2026 como herramienta estratégica para impulsar la sostenibilidad y la trazabilidad del cultivo de moluscos en la Ría de Noia.
Este sistema de producción controlada permite garantizar la trazabilidad a lo largo de toda la cadena de producción, reforzando así la sostenibilidad, la calidad y la seguridad alimentaria del berberecho de Noia.

Mejora de los bancos marisqueros con criterios de sostenibilidad
La Cofradía de Noia realizó previamente trabajos de preparación del terreno, como labranza y oxigenación, en la zona de Taboleiro. Posteriormente, se incorporó la concha para mejorar el sustrato y promover condiciones más sostenibles para el desarrollo de la especie.
También se tomarán medidas en zonas como Pedras a Testal y la barrera entre As Barquiñas, con el objetivo de promover la fijación larvaria, fomentar la regeneración natural y garantizar la trazabilidad desde la semilla hasta el producto final.

Estas acciones forman parte de un sistema integral orientado a la recuperación de las poblaciones, la optimización del entorno productivo y la aplicación de prácticas más sostenibles. La sostenibilidad y la trazabilidad son pilares fundamentales de este modelo de marisquería, especialmente en un momento en que la recuperación de los bancos de marisco requiere tiempo, control y una gestión responsable.
Transparencia para el consumidor
La iniciativa también refuerza la transparencia hacia el consumidor, ofreciendo información clara y verificable sobre el origen del producto, su vínculo con la Ría de Noia y los procesos de producción.
En un contexto donde la disponibilidad del producto puede verse limitada por la recuperación natural de las riberas, la trazabilidad se convierte en un elemento clave para garantizar la confianza y autenticidad del berberecho de Noia.
El criadero OPP95 se consolida como una herramienta fundamental para promover un modelo de producción innovador, sostenible y basado en la trazabilidad.
Este enfoque permite no solo recuperar la capacidad productiva de la Ría de Noia, sino también prepararla para afrontar mejor los futuros retos ambientales, garantizando la continuidad del marisco y el berberecho de Noia como producto de referencia.
