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Rissotto de pasta con berberechos

Rissoto-de-berberechos

En este falso risotto hemos cambiado el arroz por pasta puntalette, ideal para absorber el caldo y conseguir un acabado meloso.  Es una receta sencilla y cremosa en la que los berberechos aportan intensidad, calidad nutricional y carácter marinero. Una receta diferente, sabrosa y versátil que une lo mejor de la cocina italiana con un producto gallego de primera calidad.

Ingredientes

  • 800 g de berberechos de Noia al vapor sin cáscara

  • 240 g de puntalette (o pasta tipo piñón)

  • 1 cebolla (aproximadamente 180 g)

  • 20 ml de aceite de oliva suave

  • 60 g de mantequilla

  • 60 ml de vino blanco

  • 900 ml de caldo (caldo de cocción de los berberechos con algas + agua o caldo suave de pescado)

  • Sal fina (la justa)

  • Pimienta blanca

  • Ralladura de limón

Preparación paso a paso

  1. En una cazuela ancha o rondón, calentar el aceite junto con 20 g de mantequilla.
  2. Añadir la cebolla picada y pochar a fuego medio-bajo, sin dorar, hasta que esté muy blanda y translúcida.
  3. Incorporar la puntalette y remover durante 1–2 minutos para que se impregne bien de la grasa, igual que un arroz de risotto.
  4. Añadir el caldo caliente poco a poco, removiendo con frecuencia, permitiendo que la pasta lo absorba antes de incorporar más.
  5. A mitad de cocción, añadir el wakame picado.
  6. Cocer durante 10–12 minutos, hasta que la pasta esté al dente, ligada y cremosa.
  7. Incorporar los berberechos y calentar solo 1–2 minutos, sin que hiervan.
  8. Retirar del fuego, añadir la mantequilla restante en dados y remover para “mantecar”.
  9. Ajustar de sal (con cuidado) y, si se desea, un toque de pimienta blanca o ralladura de limón.
  10. Debe quedar meloso, ligado y brillante, no seco ni caldoso.
  11. Si espesa demasiado, añadir una cucharada de caldo caliente y ajustar.

Consejos adicionales

• Usa el caldo de cocción de los berberechos siempre que puedas: aporta sabor y refuerza el carácter marino del plato.
• Remueve con frecuencia, pero sin exceso, para conseguir una textura melosa sin que la pasta se pase.
• Ajusta la ralladura de limón con cuidado: debe aportar frescor, no tapar el sabor del berberecho.
• Sirve el rissotto recién hecho; es un plato que se disfruta mejor al momento, cuando está cremoso y brillante.